Villa Lindstrom, Oberá

Local en Villa Lindstrom

Dentro de los intereses que la congregación puso de manifiesto en este tiempo tan especial que estamos viviendo en nuestra comunidad, surgió la necesidad de crear espacios de estudio bíblico, oración y reflexión sobre La Palabra, en un marco de acompañamiento y servicio comunitario hacia el hermano.

Fue así que un par de hermanas nos propusieron comenzar esta actividad en Villa Lindström, a un par de kilómetros del centro de Oberá. Ellas consiguieron el lugar, un pequeño salón donde se realizarían reuniones y al mismo tiempo de tener charlas y reflexiones, indagar sobre las necesidades sociales que podríamos atender. Comenzaron las reuniones de una hora por semana, los días sábado, desde el mes de abril y contábamos con la presencia de varias personas mayores del barrio, algunas de las cuales, a pesar de haber tenido siempre una Biblia en su casa, nunca habían acostumbrado a leerla. También ellas trajeron a sus familias, especialmente un grupo de niños ávidos de aprender  y de participar en las actividades propuestas. Las reuniones comenzaron a realizarse con una apertura con la participación de todos, para luego formar un grupo de personas mayores y un grupo de niños, desarrollando distintas actividades.

Casi sin darnos cuenta, teníamos una escuela bíblica, donde los niños aprenden sobre la Palabra de Dios y se trabaja especialmente la aplicación de Su enseñanza en la vida diaria. Tuvimos la colaboración de diferentes personas: Haidée Fernández (enfermera), que habló sobre temas de la salud; el Pastor Clovis Kurtz, que trató el tema sobre “qué modelo de iglesia queremos”, Carmen Trícoli, que en principio acompañaba algunas veces, se convirtió en maestra permanente de escuela bíblica y fiel chofer;  Jazmín Hultgren, ayudante de escuelita; Sara Melnik, ayuda a preparar los materiales durante la semana y Jorge Melnik que acompaña cuando puede.

Por su parte, las personas mayores, si bien continúan realizando lecturas, reflexiones y demás actividades propuestas, son fervientes colaboradoras en el trabajo con los niños, también se encargan de tener el salón en condiciones y proveer golosinas o presentes para los niños que asisten todos los sábados.

Cuando llegó el mes de noviembre y anunciamos que terminarían las actividades por el año, surgió de ellos la necesidad de realizar un programa de Navidad… Para nosotros fue una grata sorpresa y con el asesoramiento y apoyo de los pastores Mariela Pereyra y Clovis Kurtz, emprendimos este nuevo desafío.

Al mismo tiempo, una familia de la congregación, que vive en el Barrio Villa Stemberg, cerca de Villa Lindström, nos propuso realizar también un programa de Navidad, ofreciendo su vivienda para los encuentros, donde se reúnen niños de ese barrio, como así de Cien Hectáreas, un barrio lindante.

Actualmente, realizamos la actividad en Villa Lindström y de ahí pasamos al otro barrio donde continuamos con el otro grupo. Estamos preparando una fiesta de Navidad para el sábado 19, donde los pastores realizarán la celebración y a continuación representaciones a cargo de los niños y adultos.

El salón de Villa Lindström ya nos resulta muy pequeño y el permiso para usarlo –en principio es hasta fin de año- así que junto a la misma gente del barrio, ya estamos soñando con contar con un terreno donde construir “nuestro salón”; sabemos que hay posibilidades, por eso seguimos con nuestro sueño que si es la voluntad del Señor, sortearemos los obstáculos que la burocracia nos plantea.

Trabajando en la misión