Deseando compartir con ustedes la agardable experiencia del primer Taller de Facilitadores.
Sinceramente fue un taller con muchas gratificaciones personales, ya que no sólo fue una oportunidad para conocer, aprender, optimizar e incorporar herramientas; sino que también hubo un componente humano MUY importante, que tuvo que ver con el conocimiento cercano de muchas personas, conocer sobre sus propias vivencias, ámbitos familiares, lugares de procedencia; todo en una marco de emotividad y sensibilidad muy grande.
Por otra parte hubo algo que me impactó positivamente, es el entusiasmo, compromiso y voluntad por parte de nuestros jóvenes de la iglesia. Nos hacen pensar que nuevas fuerzas y cambios son posibles a través de ellos pero con nuestra ayuda y acompañamiento.
Es mi deseo que este espíritu de renovación continúe creciendo y se vea fortalecido por nuestra fe, sabiendo que somos servidores de Dios y nuestro ser se enriquece a partir de nuestras obras.
Durante tdo este tiempo, las herramientas adquiridas me han ayudado a un mejor desenvolvimiento en mi trabajo, especialmente aquellas que tenían que ver con la claridad de roles.
Es mi agradecimiento sincero hacia Gustavo y a Malena por trabajar con tanta dedicación para que el taller sea un éxito personal y comunitario.
¡¡¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!!!
¡Nos vemos en los próximos!
Cariños fraternos
Sara Demes